Para empezar a usar Ridewolf, accede al panel y regístrate con tu correo corporativo. Tendrás que establecer una contraseña segura y verificar tu dirección de correo. Tras la verificación, completa tu perfil de operador indicando nombre, cargo y departamento.
Una vez creada la cuenta, quedarás asociado al espacio de trabajo de tu empresa. Si eres la primera persona de tu organización, te conviertes automáticamente en el propietario de la cuenta con permisos administrativos completos. En caso contrario, un administrador existente te asignará un rol con los permisos adecuados.
Tu perfil soporta un sistema de doble persona: puedes alternar entre la vista de operador y la vista de cliente para probar la experiencia del usuario directamente desde el panel, sin necesidad de crear una cuenta secundaria.








